Autocuidado psoriasis

La higiene e hidratación adecuadas de las zonas afectadas son claves para atenuar las molestias de esta patología, pero no son los únicos hábitos que ayudan a mejorar: la alimentación sana, no fumar ni beber alcohol y dejar el estrés a un lado son grandes aliados en el cuidado personal de la psoriasis.

La psoriasis no tiene cura pero un correcto tratamiento ayuda a atenuar sus efectos

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria del sistema inmunitario, afecta a la piel, a las uñas y a las articulaciones. Se manifiesta en brotes, con exacerbaciones y remisiones, pero no es contagiosa. En la psoriasis más habitual aparecen lesiones cutáneas de distintos tamaños, enrojecidas y cubiertas de escamas blanquecinas de grosor variable y que provocan picor y dolor.

Afecta a un 2,3% de la población. Normalmente aparece entre los 15 y 35 años, pero también se puede presentar en otros tramos de edad.

A pesar de su cronicidad, y gracias a los avances médicos, existen tratamientos efectivos para controlar la inflamación, el dolor, el picor, además de prevenir la progresión de la enfermedad.

Rutina saludable para mejorar la calidad de vida de los pacientes con psoriasis
  • Controlar el peso, el tabaco y el alcohol: es el primer tratamiento de la psoriasis. El sobrepeso está estrechamente ligado con la inflamación de esta patología. Hay que sustituir el abuso de alimentos grasos que contribuyen a la inflamación por una dieta equilibrada, que también incluya frutas y verduras, y que ayude a mantenerse en un normopeso. De la misma manera, el consumo de tabaco y alcohol afectan al empeoramiento de la psoriasis.
  • Higiene de la piel: con productos no jabonosos de pH 4-4,5 (el jabón es bastante deshidratante).
  • Hidratación de la piel: abundante hidratación sobre las zonas afectadas con lociones emolientes ricas en lípidos y queratocitos que favorecen la eliminación de las placas y la penetración de las soluciones hidratantes.
  • No usar colonias ni perfumes con alcohol: favorecen la irritación cutánea.
  • Usar cosméticos prescritos o aconsejados por el profesional sanitario: es muy tentador ocultar las lesiones con cosméticos, pero estos han de ser los más beneficiosos para el paciente y evitar que estos empeoren las lesiones. Existen emolientes y cremas que mejoran el aspecto de la piel y del cuero cabelludo, que pueden ser recomendados por un farmacéutico.
  • Evitar el estrés: ya que este puede actuar como un factor desencadenante muy agresivo. Además, el estrés agrava la psoriasis y el agravamiento de la psoriasis provoca estrés. Por lo que es muy recomendable practicar ejercicios de relajación, recurrir a plantas medicinales que ayuden a evitar cualquier tipo de ansiedad.
  • No dejar el tratamiento bajo ningún concepto: salvo en los casos de gravedad, los pacientes con psoriasis leve suelen abandonar las prácticas prescritas por su dermatólogo o profesional sanitario y tener un mayor riesgo a un empeoramiento de la enfermedad.